Mismo familiar, distinta intervención, distinta reacción...

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       En esta entrada queremos poner un breve ejemplo de cómo el/la moduladora pedagógic@ puede y DEBE modificar sus propuestas a partir de cómo estas son recibidas por el familiar...
       En el caso que nos ocupa, describiremos la intervención con un afectado de unos 50 años, que ingresa en el hospital después sufrir un TCE grave en un accidente de tráfico. En el momento de la sesión, es capaz de expresarse verbalmente pero de forma un poco confusa, muestra una agitación motora muy marcada e intenta sistemáticamente arrancarse el collarín y al sonda nasogástrica. Es capaz de mantener una conversación aproximadamente 5 minutos y persiste la desorientación en espacio, tiempo y persona. La acompañante principal es la madre, una persona mayor, que se muestra distante, nerviosa, da poca información al equipo, es muy crítica con la dinámica del hospital y muestra una actitud, a nuestro modo de ver "sobreprotectora" y poco flexible con su hijo. Le preocupa mucho su inquietud motora, y la contención mecánica que esta conlleva. Está todo el tiempo pendiente de él y no tiene tampoco más apoyo familiar. 

1ª Sesión:
       En dicha sesión reflexionamos..: El afectado se encuentra muy limitado. No se le permite todavía levantarse de la cama (posible lesión cervical) a pesar de su evidente necesidad de hacerlo. No tiene nada a su alcance con lo que se pueda ocupar. Además sonda y collarín son necesarios... pero molestos... 


Luego, proponemos a la madre...Si le ofrece objetos relevantes para él (ej. peine, aparato radio, neceser...) podrá hacer algo con sentido y que sea significativo. Ello facilitaría su orientación y quizás durante unos pocos minutos no tuviese la necesidad de arrancarse nada ni moverse tanto.
Para ello realizamos una intervención verbal (explicación) y hacemos una pequeña demostración con un peine ofreciéndoselo al afectado. Este lo utiliza durante un par de minutos de forma coherente y luego nos lo devuelve. 

La respuesta de la madre es..: Rechazo total. Ni intenta ponerlo en práctica, le parece mala idea y así lo expresa, se cierra enseguida a nuestra propuesta y casi que a cualquier palabra mía. Propongo que a pesar de ello, traiga objetos para que puedan estar a su alcance si le apetece (no hay todavía nada de suyo en la habitación). Le ofrecemos la colaboración de Terapia Ocupacional en su uso....la actitud no cambia. Rechazo total y clara desconfianza hacia nosotros...

       
Podemos deducir a partir de esta experiencia que se trata de una familiar "poco colaboradora"? Desde Modulación Pedagógica creemos que no, sobretodo porque ella muestra una evidente motivación por apoyar a su hijo en el proceso. Evidentemente hay personas con las que resulta más sencillo trabajar, pero ...todo radica en QUÉ pretendo enseñar a alguien, en CÓMO lo hago, CON QUÉ FRECUENCIA, CUÁNDO etc.

Os describimos la siguiente sesión:
2ª Sesión:
Reflexionamos... ¿qué canales hemos utilizado para enseñar?;¿Qué oportunidad ha tenido ella realmente para aprender?; ¿Cual es su mayor preocupación?; ¿La hemos abordado claramente?; ¿Qué palabras hemos utilizado?; ¿Hemos tenido suficientemente en cuenta la edad y situación familiar de la madre?; ¿Qué evidencia ha tenido que nuestra propuesta anterior podía ser de utilidad?;¿Era suficiente para ella?

Luego proponemos a la madre... le damos la razón, concluyendo que trabajar con objetos es quizás un poco prematuro para él. Le proponemos buscar alguna actividad para relajarle (su mayor preocupación). Introducimos la actividad (modelaje en los brazos) de modo vivencial: yo a ella, luego ella a mi. Luego ella lo pone en práctica con su hijo, y el hijo se relaja. Reforzamos positivamente su hacer en todo momento. 

La respuesta de la madre es... Sonríe, siente ella misma el efecto relajante de la propuesta, incluso dice entrarle sueño....lleva a cabo la propuesta con su hijo de forma muy concienzuda y se siente satisfecha por la respuesta obtenida (su hijo se relaja de forma evidente). Expresa que cree que esto le puede ser de utilidad y se propone hacerlo regularmente...Nos despide con una sonrisa y con deseos de vernos próximamente...
Con esta intervención, ¿podemos decir que el aprendizaje ha sido ya adquirido? Resulta evidente que no, el trabajo con esta familiar necesitó de seguimiento y apoyo de todo el equipo, pero sirvió para que aumentase su confianza, tanto en ella misma como en nosotros, y tuviese una actitud un poco más receptiva a las propuestas que se le hacían....y esto es vital para el aprendizaje. 

Nadie puede aprenderlo todo, pero todo el mundo puede aprender algo, ¿cierto? Por lo tanto, como decíamos antes, es importante que desde Modulación Pedagógica se dedique el tiempo necesario a detectar formas, procedimientos, contenidos, dinámicas, actividades, materiales etc. más adecuados para que los familiares puedan aprender aquello que necesitan en su acompañamiento al afectado... y todo ello a ser posible sin juzgar al otro ni sus complejas circunstancias. 

4 comentaris:

  1. Muy interesante reflexión Anna! Es importante que nos pongamos en el lugar del familiar, para poder entender SUS NECESIDADES, en lugar de que sean ellos los que se tengan que adaptar (¡y además esperamos que sea de inmediato!) a nuestras demandas (por muy buenas que creamos que sean...).
    Como decías en otra entrada, la familia es fundamental en el proceso de rehabilitación, pero no como co-terapeuta!
    Un fuerte abrazo!
    Mercedes.

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  2. Hola!
    Gracias por vuestra aportación Mercedes! Pues si, si en nuestra oferta de rhb tenemos presentes también las NECESIDADES y las CAPACIDADES de los familiares de referencia, el proceso será más satisfactorio para tod@s!
    otro fuerte abrazo para ti! :)
    Anna

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  3. Hola,
    Me parece muy interesante la práctica ya que en ella se aborda la empatía a través de la reflexión así como la búsqueda de alternativas adecuada a la situación.
    Leyendo la práctica entiendo la importancia de ponerse al lado de la madre y apoyarla en su opinión personal ya que con ello se genera confianza entre profesionales y familiares que para mi representa los cimientos de una buena relación. Por otro lado, el trabajar a través del tacto implicando a la familia lo considero fundamental en el proceso de relación y comunicación ya que además de propiciar el acercamiento entre la persona y su entorno, también se trabaja la relación familia- profesional desde una perspectiva mucho más enriquecedora y personal para todos.
    Muchas gracias por compartirla.
    Pepi M

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  4. Hola Pepi,
    así es. Si nos ponemos en el lugar del otro y además desarrollamos estrategias para acompañarle "de verdad" en su día a día, tal y como dices, ello nos enriquecería a todos...
    Un abrazo y ¡gracias a ti por tu aportación!
    Anna

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